Mendoza no es solo vino, es un compromiso constante con la tierra, a través de todos sus cultivos característicos.
En esta nota te contamos todo lo que hace a Mendoza una provincia particular, cada departamento tiene sus secretos culinarios, y con eso logra que el visitante tenga una memoria emotiva, entonces cada vez que lo recuerda sus papilas gustativas, le piden volver.
El Departamento de San Martín, fue un punto donde llegó mucho inmigrante italiano, y este grupo de personas trajo incorporado que siempre hay que comer, y con lo poco que consigue se alimenta. Muchos sobrevivieron cuando trabajaban en las viñas comiendo cebolla y pan regada por una buena jarra de vino.
Tengo la anécdota de una señora italiana que vino escapando de la segunda guerra siendo pequeña junto a su familia, una familia aristocrática y la caída de Mussolini resulto en una persecución de estas familias, el padre tomo algunas pertenencias y viajo a América en el año 1944 a buscar paz sobre todo, junto a sus hijas y esposa, ella recordaba que su madre había embalado porcelana en uno de sus baúles, y siempre sostuvo que era lo más inútil que podrían haber traído a estas tierras, pero la nostalgia de su madre se sanaba mirando las porcelanas que nunca uso en esta en su casa de Argentina, contaba también, que como tenía 5 años cuando llegó, a la finca donde le dieron albergue como peones para la cosecha, las enviaron a la escuela y allí les daban desayuno, no nos olvidemos que era la época ya estaba Peron como vicepresidente y estaba construyendo toda su movida con el proletariado consiguiendo sobre todo para el peón rural muchos beneficios y que había mucho cuidado con los niños y la escolaridad. Dice que ella llegaba contando que le habían dado pan casero con dulce de leche en la escuela, la madre se negaba que comieran ese dulce tan raro, que incluso podía envenenarlas. Ella entonces lo comía a escondidas porque nunca había probado algo tan delicioso, luego creció y allí ella me contaba que en su casa siempre se comió la buena pasta, sobre todo la pasta rellena.
Me paso una receta que yo les cuento aquí
Ravioli con stracotto de ternera.
El stracotto es un clásico estofado italiano que se cocina muy lento, durante varias horas en vino tinto, que en Mendoza se usa el Cabernet o el Merlot, siempre hay que usar vino, que también se puede beber solo, tomate y hierbas, la palabra en italiano significa sobre cocinado, la carne queda muy tierna y penetrada de la salsa con hierbas, y estas son el clásico laurel, romero y tomillo.
Los ravioles que hacían para acompañar el stracotto, eran de espinaca y ricota, con una masa de harina común y huevo, estirada muy bien para que quedara fina así el protagonista era la ricota con la espinaca.
Les paso las proporciones y si son buenos cocineros y creativos lograran un resultado para chuparse los dedos.
Un kilo y medio de carne para guisar, por lo general es roast beef , un litro de vino, una cebolla grande, dos zanahorias y dos ramas de apio, dos dientes de ajo, hierbas aromáticas, cuatrocientos gramos de tomate triturado o concentrado de tomate, aceite de oliva extra virgen, sal y pimienta y medio litro de carne. Esto se cocina durante como mínimo dos horas y medias, siempre cuidando que no se evapore el líquido de la cocción y dando vuelta la carne para una cocción pareja.
Cuando ya esta lista, se le agrega el ravioli que se ha cocinado en abundante agua caliente entonces están super cremosos, solo bañado con aceite de oliva.
Tal vez esta señora italiana unió dos recetas, tal vez ambas se comen por separado
Pero no me digan que de solo leer estas líneas, ¿ se le hace agua a la boca?
Buen apetito y no olviden cuando vayan a San Martin pidan pastas, acompañadas de una buena copa de vino, son platos soñados.