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La romántica travesía de dos corazones
1 septiembre, 2026

La romántica travesía de dos corazones

Capitulo 8 Mercedes y Mariano  unieron la patria y el exilio en un solo abrazo

La flamante pareja arribó a Buenos Aires a mediados de marzo de 1833. El viaje en barco a través del océano Atlántico les tomó cerca de tres meses hasta desembarcar. La recepción de la sociedad porteña estuvo definida por tres aspectos clave. En primer lugar, aunque el general José de San Martín se encontraba en el ostracismo europeo y bajo una tensa relación con el espectro político local, la llegada de su única hija despertó un gran respeto. 

En segundo lugar, Mariano era hijo del fallecido general de la Independencia, Antonio González Balcarce, lo que le abrió de inmediato las puertas de los círculos más selectos de la élite de Buenos Aires. Por último, los encuentros y celebraciones no fueron eventos públicos masivos organizados por el gobierno de la provincia, sino reuniones íntimas en los salones de las familias Escalada y Balcarce. Allí, los recién casados se convirtieron en el centro de atención de la alta sociedad porteña en un ambiente de sobriedad, tal como le gustaba al propio San Martín. 

Sin embargo, el ambiente de la recepción mutó rápidamente hacia el plano burocrático y económico debido a los trámites institucionales inmediatos. A los pocos meses de llegar, Mariano Balcarce tuvo que insertarse en la realidad local para gestionar el cobro de los sueldos atrasados y las rentas adeudadas al general San Martín por sus servicios a la patria. 

Durante los meses en que los recién casados Mercedes Tomasa y Mariano Balcarce estuvieron en Buenos Aires (1833-1835), el general José de San Martín mantuvo una constante correspondencia con ellos desde Europa. En sus cartas, les relataba lo difícil que le resultaba estar alejado de Mercedes ,tras haber compartido tantos años juntos en el exilio. La distancia geográfica y los tres meses que tardaba en viajar cada barco hacían que el Libertador viviera siempre pendiente de las noticias del Río de la Plata. 

Al enterarse del nacimiento de María Mercedes en Buenos Aires, el general volcó en sus manuscritos su profunda felicidad por haberse convertido en abuelo, una noticia que le dio un nuevo sentido a su vida familiar en Europa. La pequeña nació el 14 de octubre de 1833, presumiblemente en el domicilio de su bisabuela materna, quien fue su madrina de bautismo junto al teniente coronel Mariano Moreno ,único hijo del célebre secretario de la Primera Junta de Gobierno y primo político de Mariano Balcarce. 

Mientras la joven pareja residía en Buenos Aires, el país vivía la convulsionada realidad de la Confederación Argentina. Por ello, en sus cartas, el padre aconsejaba a su yerno manejarse con extrema prudencia en sus tareas institucionales para no quedar envuelto en las feroces guerras civiles de la época. En paralelo, y gracias al apoyo económico de su amigo Alejandro Aguado junto con las previsiones de los cobros gestionados, el general San Martín pudo adquirir anticipadamente, el 25 de abril de 1834, su famosa propiedad de campo en Grand Bourg (comuna de Évry, en las afueras de París). 

El regreso de Mercedes Tomasa y Mariano Balcarce a Francia se concretó finalmente a fines de 1835. Tras casi tres años de estadía en Buenos Aires, la familia emprendió el viaje de vuelta acompañada por su pequeña hija, María Mercedes, que tenía poco más de dos años. Durante este viaje transatlántico, la pareja llevó consigo y le entregó en mano a San Martín su histórico sable corvo. El arma se encontraba en Buenos Aires y el Libertador había solicitado especialmente que se la recuperaran. 

A su arribo, toda la familia se instaló unida en la ya adquirida propiedad de Grand Bourg. Pocos meses después de haberse asentado nuevamente en Francia, el 14 de julio de 1836, nació en dicha estancia la segunda hija del matrimonio: Josefa Dominga Balcarce, completando el círculo familiar que acompañaría al  General hasta sus últimos días. 

Luego del fallecimiento de su padre, Mercedes y Mariano, junto a sus dos hijas, se mudaron a la pequeña localidad de Brunoy, un pueblo ubicado a unos 20 kilómetros al sureste de París. En 1854, Mariano Balcarce adquirió una imponente mansión señorial allí, conocida históricamente como el «Petit Château» (Pequeño Castillo), que en el pasado había pertenecido al hermano del rey Luis XVI. La familia buscaba un lugar tranquilo y apartado del bullicio de París tras los años de profunda tristeza por la muerte del Libertador, lo que además coincidió con el posterior retiro de Mariano de sus funciones diplomáticas directas. Mercedes falleció años después, el 28 de febrero de 1875 a los 58 años, en la residencia familiar de Brunoy por causas naturales asociadas al deterioro de su salud. 

En estos ocho capítulos, hemos tratado de reflejar la abnegada y noble vida de la pequeña Infanta Mendocina. 

Nació una nieta, luz en la tormenta,
María Mercedes trajo la ilusión,
mientras la guerra civil alimentaba
la cruel discordia de la Unión.
«Prudencia, yerno», el Libertador reclama,
«no os mezcléis en la ferocidad»,
pues sabe bien que la facción inflama
el triste suelo de la tempestad.